Los bancos dan la callada por respuesta a las reclamaciones de las cláusulas suelo

Lamentablemente, y a pesar del Real Decreto 1/2017, los bancos dan la callada por respuesta a las reclamaciones de las cláusulas suelo.

Esto supondrá que a pesar de las medidas tomadas para evitar llegar a los tribunales y colapsarlos, muchos de los propietarios que todavía no han recibido respuesta por parte de las entidades financieras, se verán obligados a ir a los tribunales para recuperar su dinero.

En la actualidad gran parte de las plataformas que ayudan a los perjudicados y de los expertos, muestran su disconformidad con el sistema que fue aprobado por el Congreso a través del Real Decreto 1/2017 un mes después de que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) concediera la retroactividad a estas hipotecas.

Por medio de dicho Decreto se pretendía agilizar el sistema y evitar que los casi dos millones de afectados pudieran recuperar el dinero que fraudulentamente les cobró el banco debido a las cláusulas suelo. Esta medida tenía como finalidad principal que los afectados pudieran recuperar su dinero sin necesidad de gastar dinero ni realizar trámites para llevar su caso ante la Justicia. El plazo de espera fijado para la devolución fue de tres meses.

Sin embargo, pasados ya los tres meses desde que se hicieron las reclamaciones, los bancos dan la callada por respuesta. Esto no significa que los afectados no puedan seguir reclamando su dinero, sino que los bancos han decidido poner trabas y encarecer el proceso para el afectado. Probablemente con la esperanza de que algunas de estas personas no dispongan del suficiente dinero o tiempo para llevar su caso ante los Tribunales.

Según Patricia Suárez, presidenta de la Asociación de Usuarios Financieros (Asufin), el Real Decreto 1/2017 se ha convertido en una verdadera trampa para los afectados y una manera de obtener un respiro para los bancos. Este Decreto solo ha conseguido que muchos de los usuarios con este tipo de hipotecas no puedan recuperar su dinero por culpa de las trabas burocráticas y el poco apoyo político.

Otro de los problemas que están surgiendo a raíz de la aprobación de este Real Decreto, es que no se aplica de manera uniforme, por lo que el proceso se convierte en algo muy lento y sin posibilidades de éxito para muchos afectados.

En este momento las trabas son muy variadas dependiendo del punto en el que se encuentre la reclamación. Una de las peores comienza cuando el banco decide rechazar la solicitud del peticionario o simplemente ni se digna a contestarla.

Por este motivo gran parte de los procesos extrajudiciales están teniendo un desenlace muy positivo para los bancos y muy negativo para los afectados que han sido víctimas de la cláusula suelo. Ante una negativa o un acuerdo de pago entre ambas partes se prevé que el próximo mes de junio habrá un aluvión de demandas judiciales en referencia a las cláusulas suelo.

La banca está jugando todas las cartas que posee de manera muy astuta para evitar pagar. Para ello no está teniendo en cuenta los plazos establecidos por el Real Decreto 1/2017 para de este modo forzar a los afectados a seguir la vía judicial si desean recuperar su dinero. Una estrategia con la que están ganando gran cantidad de tiempo y muchos casos que no pueden llevar a cabo el proceso judicial por falta de dinero.

Otro de los problemas que se están encontrando los expertos y las asociaciones de afectados, es que, cuando los bancos deciden ceder, realizan un ingreso con cantidades completamente arbitrarias en las que no hay ningún acuerdo ni oferta previa entre demandado y demandante y donde no se desglosan ni las cantidades ni los intereses que se recuperan con dichas aportaciones.

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