Cómo formalizar préstamos entre familiares sin que se consideren donaciones

A veces prestar dinero a amigos o a familiares puede resultarnos caro. Sobre todo si Hacienda lo considera una donación encubierta. Sin embargo no deberían de surgir problemas siempre y cuando estos préstamos se lleven a cabo de manera adecuada. Desde Prestamistas queremos ofrecerte las mejores claves para que sepas cómo formalizar préstamos entre familiares sin ningún tipo de presión fiscal. Si quieres conocer más detalles no dejes de leer el siguiente artículo.

Pasos a seguir para formalizar préstamos entre familiares

Paso 1. Firmar un contrato entre ambas partes

Da igual que el préstamo se haga de padres a hijos, entre hermanos o a algún amigo. Si quieres evitar problemas con Hacienda lo mejor es que redactes un contrato. Y si no deseas obtener rentabilidad por el préstamo el contrato debe de ser a título gratuito. ¿Qué significa esto? Que el prestamista está de acuerdo en ofrecer el préstamo sin ningún tipo de interés. En caso de no especificar por contrato que este carece de intereses, Hacienda puede pensar que dicho préstamo sí los contiene. Hacienda podría dar por hecho que el préstamo incluye un interés por el valor actual del dinero. En este momento de un 3 % según el artículo 40 de la Ley del IRPF.

Sin embargo, siempre y cuando firmes un contrato y lo hagas de manera correcta, evitarás cualquier posible problema con el fisco. Además de evitar problemas con Hacienda al firmar un contrato ambas partes quedarán protegidas antes posibles reclamaciones futuras o impagos. Igualmente ambas partes quedarán protegidas si la deuda ha de trasladarse a un heredero en caso de fallecimiento.

Paso 2. Redactar adecuadamente el contrato

A la hora de redactar el contrato podemos hacerlo de maneras diferentes. Desde buscar modelos por internet a contratar a un abogado que se encargue de su redacción. En cualquier caso, a la hora de redactar un contrato nunca hay que olvidar:

  • Indicar la fecha y el lugar de celebración de dicho contrato.
  • Indicar los datos personales y fiscales tanto del prestamista como del prestatario.
  • Especificar el importe total que se adeuda.
  • Indicar el plazo de devolución y los intereses en caso de haberlos. Ojo con los plazos de devolución. Deben de ser realistas. En caso de una duración excesivamente larga Hacienda puede pensar que se trata de una donación encubierta. Igualmente, en el contrato debería de especificarse la periodicidad con la que se abonarán las cuotas al prestamista. Estas pueden ser de cualquier tipo siempre y cuando ambas partes estén de acuerdo.
  • Indicar posibles amortizaciones anticipadas. No está demás especificar por contrato si se acepta o no la amortización anticipada del préstamo. Igualmente ha de quedar claramente reflejado si habrá un cobro de comisiones por la amortización anticipada, el método de devolución que se llevará a cabo y en caso de haber costes asociados, quién se hará cargo de ellos.
  • Que ambas partes firmen el contrato por todas las caras y mantengan una copia.

Paso 3. No dejar nada al azar

Es mejor que todos los posibles escenarios queden reflejados en el contrato. De esta manera nos evitaremos problemas con Hacienda o posibles confusiones entre prestamista y prestatario. Por ejemplo, si hay posibilidades de prorrogar el periodo de devolución deberían de indicarse en el contrato.

Recuerda que los préstamos entre particulares están exentos de tributación. Sin embargo están sujetos a la misma. ¿Qué significa esto? Que hay que liquidar el impuesto sobre transmisiones patrimoniales y actos jurídicos documentados pero que no se ha de pagar nada por él puesto que está exento de tributación.

Para ello es necesario liquidar el impuesto por parte del prestatario en la oficina correspondiente mediante el modelo 600.

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