Uno de los aspectos más importantes a tener en cuenta a la hora de solicitar un préstamo personal es el plan de amortización. Representa la duración del plazo necesario para devolver al banco o a la empresa financiera que ha concedido el préstamo, el importe recibido.

El plan de amortización prevé una serie de cuotas mensuales calculadas en virtud del tipo de interés previsto, que puede ser fijo, variable y en algunas ocasiones incluso mixto. Cada cuota contempla una parte de capital que suele ser menor en la fase inicial y una parte mucho mayor al principio, que es la de los intereses a pagar.

Calendario de amortización del préstamo: ¿qué es?

El calendario de amortización está vinculado al tipo de interés elegido, que puede ser fijo o variable, aunque algunas empresas permiten la opción de un tipo mixto. El préstamo se reembolsa de acuerdo con un plan de amortización que se identifica en el momento de su contratación.

En el plan de amortización, los reembolsos mensuales se fijan estableciendo una fecha fija para los distintos plazos, como, por ejemplo, el día 5 de cada mes. Mediante el plan de amortización, el banco recupera el importe que ha concedido, y los intereses debidos.

Evidentemente, a la hora de calcular el plan de amortización, la duración del préstamo y el importe de la cuota mensual, hay que tener en cuenta el tipo de interés a través de dos valores indicativos, que son el tipo de interés nominal (TIN) y la tasa anual equivalente (TAE).

Además, la cuota también incluye todos los gastos accesorios debidos a la gestión del expediente y las posibles tasaciones, según el tipo de préstamo concedido.

Volviendo al tema de la parte del capital y la parte de los intereses, hay que tener en cuenta que en un plazo estas dos partes no se dividen a partes iguales. En la actualidad, es una práctica bastante común por parte de todos los grandes bancos que operan en el país el establecer plazos iniciales que constan de una cuota más alta para el reembolso de los intereses.

La razón de este tipo de equilibrio entre dos plazos se basa en un concepto sencillo e intuitivo: en la primera fase del plan de amortización, los intereses son más elevados porque se cobran sobre una parte mayor del capital. Al bajar la cuota de capital, los intereses también bajan proporcionalmente.

Cómo calcular un plan de amortización: los principales métodos

Al concluir el contrato de solicitud de préstamo, siempre es necesario obtener una copia del plan de amortización del préstamo para poder evaluar todos los aspectos más importantes.

De hecho, se trata de un documento en el que encontraremos un resumen del número de cuotas a pagar, el importe mensual previsto, los intereses y las fechas de pago. Por lo tanto, calcular el calendario de amortización de un préstamo es esencial para poder hacer una comparación justa con los préstamos ofrecidos por otros prestamistas, por ejemplo.

Para el cálculo, hay que tener en cuenta el importe del préstamo, la duración que se quiere imponer al periodo de reembolso y, en consecuencia, el tipo de interés: estos datos son esenciales y los comunica el banco en función del tipo de préstamo. Obviamente, hay que calcular los intereses y repartir los costes a lo largo de la duración prevista.

Otra cosa es el cálculo del calendario de amortización de un préstamo a tipo variable, ya que la cuota mensual individual puede fluctuar debido a determinados índices bursátiles como el Euribor. En teoría, la cuota puede ser mayor o menor, pero depende mucho de las características del préstamo.

Ejemplo de cálculo

El primer ejemplo es un plan de amortización por un importe de 10.000 euros a devolver en 48 meses y una TAE del 6,00% y TIN 5,70%. En este caso, se devolverá al banco un importe total de 11.272,82 euros en cuotas mensuales de 234,85 euros. El primer tramo tendrá una cuota de interés de 50 euros y una cuota de capital de 184,85 euros, mientras que el último tramo tendrá una cuota de interés de 1,17 euros y una cuota de capital de 233,68 euros.

El segundo ejemplo se refiere a un plan de amortización por un importe de 10.000 euros a devolver en 24 meses con TAE 5,97% y TIN 5,81%. En esta situación, hay que devolver 10.633,71 euros con una cuota mensual de 443,07 euros. El primer tramo tiene una cuota de intereses de 49,75 euros y una cuota de capital de 393,92 euros, mientras que el último tramo tiene una cuota de intereses de 2,19 euros y una cuota de capital de 440,88 euros.

El tercer ejemplo es el de un plan de amortización por un importe de 20.000 euros a devolver en 72 meses con un TAE del 6,29% y un TIN del 6,00%. Hay que devolver un total de 24.062,56 euros con una cuota mensual de 334,20 euros. El primer tramo tiene una cuota de intereses de 104,83 euros y una cuota de capital de 229,37 euros, mientras que el último tiene una cuota de intereses de 1,74 euros y una cuota de capital de 332,46 euros.