El sistema de amortización francés, también es conocido como sistema de cuotas fijas, es una de las formas de calcular las cuotas de un préstamo personal o una hipoteca. En concreto, se caracteriza por tener cuotas siempre constantes, lo que significa que cada mes pagaremos la misma cantidad, hasta conseguir la liquidación total del préstamo hipotecario.

Como todas las opciones que tenemos a la hora de solicitar una hipoteca, elegir un plan de amortización francés tiene ventajas e inconvenientes:

¿Qué influye en el sistema de amortización francés?

El sistema de amortización francés está determinado por tres factores fundamentales:

  • Capital total prestado: es decir, de la cantidad de dinero que concede el banco en concepto de hipoteca para que puedas adquirir un inmueble.
  • Tipo de interés aplicable: este puede ser fijo, mixto o variable. Se trata del porcentaje de ganancia que tiene el banco por haberte prestado el dinero. Se reparte a lo largo de toda la vida del préstamo, aunque no de manera homogénea.
  • Duración del préstamo: las hipotecas se conceden, mayoritariamente, en plazos de amortización de 20-30 años. Cuanto mayor sea el plazo, más alto resultará ser el tipo de interés aplicable.

Para el cálculo de las cuotas, el sistema de amortización francés emplea esta fórmula matemática: C= V / (1-(1/(1+i))^N)/i). Veamos lo que significa cada letra:

  • C: La cuota a pagar.
  • V: La cuantía total del préstamo hipotecario.
  • N: El número total de cuotas.
  • i: Tipo de interés efectivo.

Ventajas del sistema de cuotas fijas 

Por un lado, entre las ventajas de la aplicación del sistema de amortización francés encontramos el hecho de que las cuotas siempre son constantes durante el plazo de la hipoteca, a excepción de los casos en que toque una revisión de la cuota si contratamos una hipoteca variable. 

Por otro lado, durante los primeros años del plazo, pagaremos siempre una cuota más alta de interés que de capital. Por lo que de Capital Privado MB te aconsejamos realizar amortizaciones anticipadas durante este período, puesto que el impacto sobre el costo de la hipoteca resultará ser mayor, y así disminuiremos el total sobre el cual se aplican más intereses. Podremos optar por reducir el plazo del crédito o reducir la cuota. 

En resumen, el sistema de amortización francés es el más habitual en España para el cálculo de las cuotas hipotecarias. Debes saber que su cálculo busca garantizar unas cuotas constantes para el deudor a lo largo de la totalidad del periodo de amortización de la hipoteca, dependiendo de los tipos de interés.