• La financiación alternativa permite estructurar operaciones de MBO, sucesión de socios y compra de participaciones cuando la financiación bancaria no cubre todo el importe o no encaja con la naturaleza accionarial de la operación.
  • En un MBO, el equipo directivo compra la empresa que ya gestiona, normalmente combinando aportación propia, deuda bancaria, deuda privada, deuda mezzanine, capital privado o financiación aplazada del vendedor.
  • En procesos de sucesión de socios, el reto principal es financiar la salida accionarial sin tensionar la caja operativa, preservando recursos para circulante, inversión, proveedores y crecimiento.
  • La elección entre deuda mezzanine, capital privado o estructura mixta depende del precio de compra, la capacidad de generación de caja, el nivel de endeudamiento asumible, las garantías disponibles y el grado de control que quieran conservar los socios compradores.

En operaciones de MBO, sucesión de socios o compra de participaciones, el reto está en financiar el cambio accionarial sin comprometer la caja operativa. Asimismo, la salida de un socio, el relevo generacional o la entrada del equipo directivo en la propiedad pueden exigir un desembolso significativo que no siempre encaja con la financiación bancaria tradicional.

En este contexto, la financiación alternativa permite estructurar la operación mediante deuda privada, deuda mezzanine, capital privado, aportaciones de los compradores o pagos aplazados al vendedor, adaptando la solución al importe, los plazos y la capacidad financiera de la empresa.

¿Qué es un MBO y por qué requiere una estructura financiera específica?

Un Management Buy Out (MBO) es una operación de compra de una empresa por parte de su propio equipo directivo. Suele plantearse en procesos de sucesión empresarial, salida de socios, relevo generacional o reordenación accionarial, especialmente cuando los actuales gestores quieren participar en la propiedad y la operación puede apoyarse en una estructura financiera viable. 

Habitualmente, para articular un MBO es necesario contar con financiación externa, ya que los directivos que van a comprar la empresa no siempre disponen del capital necesario para asumir el coste de adquisición con recursos propios. Además, la operación debe diseñarse de manera que no debilite la caja operativa, no comprometa el circulante y no genere un nivel de deuda que ponga en riesgo la estabilidad de la compañía.

Por eso, este tipo de operaciones suele apoyarse en una combinación de distintas fuentes, como financiación bancaria, deuda privada, deuda mezzanine, capital privado, aportación de los socios compradores y financiación aplazada del vendedor, adaptando la estructura a la capacidad financiera de la empresa.

Diferencia entre MBO, MBI y compra entre socios

Aunque las tres fórmulas pueden formar parte de una operación de reordenación accionarial, un MBO, un MBI y una compra entre socios responden a situaciones distintas:

  • Management Buy Out (MBO): es el equipo directivo actual el que compra la empresa, planteándose, por tanto, cuando los gestores actuales quieren participar en la propiedad y liderar la operación desde dentro.  
  • Management Buy In (MBI): la compra la realiza un equipo gestor externo, que entra en la sociedad para asumir la dirección tras la operación. En este caso, además de a la propiedad, el cambio también afecta al equipo que liderará la gestión.
  • Compra entre socios: uno o varios socios actuales adquieren la participación de otro que quiere salir del proyecto o reducir su peso en el mismo. Puede darse en empresas familiares, entre socios fundadores o en sociedades con intereses accionariales divergentes.

La diferencia entre los tres conceptos es significativa porque cada operación exige una estructura financiera propia. En un MBO, suele pesar más la capacidad de generación de caja del negocio, mientras que en un MBI cobra importancia la solvencia y experiencia del equipo externo. En una compra entre socios, el punto más importante suele ser valorar la participación, pactar la salida y evitar que el pago al socio vendedor tensione la liquidez de la empresa.

Sucesión de socios: cuando el problema no es operativo, sino accionarial

En muchas empresas, especialmente familiares o con varios socios fundadores, la sucesión no responde a una falta de rentabilidad del negocio, sino a la necesidad de reorganizar la propiedad. Es decir, la compañía puede mantener clientes recurrentes y generar caja, pero enfrentarse a una situación accionarial compleja por la jubilación de un socio, la falta de relevo o la existencia de intereses divergentes entre los propietarios.

En estas situaciones, el principal reto que afronta la empresa es financiar el cambio accionarial sin tensionar la caja. Y es que la salida de un socio puede exigir un desembolso significativo para adquirir sus participaciones y, si esa operación se cubre solo con recursos internos, puede reducir la liquidez disponible para circulante, inversión o crecimiento. 

Por eso, antes de llevar a cabo la sucesión, conviene definir cómo se pagarán las participaciones, en qué plazos y con qué combinación de recursos propios, deuda o financiación privada.

Salida de socios minoritarios sin consumir la caja operativa

La solución suele pasar por financiar la compra de las participaciones del socio saliente mediante una operación específica, vinculada al valor de la empresa y a su capacidad de generar caja. Es decir, en lugar de pagar la salida solo con liquidez disponible, se calcula qué importe puede asumir la compañía o los socios compradores sin alterar la actividad ordinaria y se estructura el pago en función de dicha capacidad.

Para ello, puede combinarse una aportación inicial de los socios que permanecen, financiación privada y, si el vendedor lo acepta, una parte del pago aplazada. Así, el socio minoritario recibe una compensación por su salida, mientras que la empresa evita destinar de golpe recursos que necesita para circulante, proveedores, inversión o crecimiento.

En operaciones de mayor importe, también puede intervenir deuda mezzanine o capital privado para completar la adquisición. Además de obtener liquidez, el objetivo es ordenar la salida con un calendario de pago realista, garantías proporcionadas y una estructura que no traslade toda la presión financiera al corto plazo.

financiacion alternativa sucesion de socios

Financiación privada frente a financiación bancaria: deuda mezzanine y capital privado

En una operación de MBO o sucesión de socios, la financiación bancaria puede ser útil para cubrir una parte del precio de adquisición, especialmente si la empresa tiene capacidad de repago, garantías suficientes y un historial financiero sólido. 

Sin embargo, no siempre permite cubrir toda la operación, dado que las entidades bancarias suelen analizar con cautela este tipo de compraventas accionariales, sobre todo cuando el destino de los fondos no es una inversión productiva directa, sino la adquisición de participaciones.

En este contexto, la financiación privada permite completar o sustituir parcialmente la estructura bancaria tradicional. Así, esta vía puede aportar más flexibilidad en plazos, garantías, carencias o formas de amortización, aunque normalmente implica un coste superior. 

Dentro de este tipo de soluciones, pueden intervenir instrumentos de deuda privada, deuda mezzanine o capital privado, según el importe de la operación, el nivel de apalancamiento asumible y el grado de control que los socios compradores quieran conservar. Lo importante es elegir una estructura que permita cerrar la operación sin sobreendeudar la empresa ni diluir innecesariamente a los socios que permanecen.

Deuda mezzanine vs. capital privado: ¿cuándo encaja cada solución? 

Tanto la deuda mezzanine como el capital privado pueden intervenir en operaciones de MBO o sucesión de socios cuando la financiación bancaria no cubre todo el importe necesario o cuando la estructura de la operación exige más flexibilidad. Sin embargo, la naturaleza y el efecto de cada solución son muy distintos.

La deuda mezzanine es un instrumento de financiación híbrido que combina características de la deuda tradicional y el capital, situándose en un punto intermedio entre ambos. Se trata de una deuda subordinada que se cobra después de la deuda senior, por lo que suele tener un coste superior al de la financiación bancaria. Sin embargo, puede incorporar condiciones más flexibles en plazos, garantías o amortización.

Por su parte, el capital privado implica la entrada de un inversor financiero en el accionariado para aportar recursos propios a la operación. A diferencia de la deuda, no implica la devolución mediante cuotas o amortizaciones, pero supone compartir parte de la propiedad, la rentabilidad futura y, en algunos casos, determinados derechos de decisión. Puede encajar cuando el endeudamiento adicional sería excesivo o cuando la operación necesita reforzar la estructura patrimonial.

En la práctica, la solución no siempre pasa por elegir una de las fórmulas, sino que en muchas ocasiones se combinan financiación bancaria, deuda mezzanine, aportación de los socios compradores, capital privado y financiación aplazada del vendedor.

Criterio Deuda mezzanine Capital privado Estructura mixta
Naturaleza Deuda subordinada o híbrida, situada por detrás de la deuda bancaria senior Aportación de capital con entrada del inversor en el accionariado Combinación de deuda bancaria, deuda privada, capital externo, aportación de socios y posible pago aplazado
Dilución del control No implica necesariamente ceder participación, aunque puede incluir condiciones económicas adicionales Supone compartir la propiedad y pactar derechos económicos, políticos y de salida con el inversor Permite modular la dilución, combinando deuda, aportación de socios y capital externo según la operación
Coste o retorno Tiene un coste financiero superior al de la deuda senior por el mayor riesgo asumido El inversor busca retorno mediante dividendos, revalorización o venta futura de su participación Depende del peso de cada fuente: intereses, entrada de capital, pagos aplazados y aportación de los compradores
Uso en MBO o sucesión de socios Completar el tramo de financiación que no cubre la banca sin incorporar un nuevo socio Financiar la operación a cambio de una participación en la empresa Repartir el esfuerzo entre deuda, capital, aportación de socios y pago aplazado
¿Cuándo encaja? Cuando la empresa puede asumir más deuda y los socios quieren limitar la dilución Cuando el importe no puede cubrirse solo con deuda y los socios aceptan compartir parte del capital Cuando ninguna fuente por sí sola permite cerrar la operación de forma equilibrada
Aspecto crítico Que la caja futura permita atender el servicio de la deuda sin tensionar la actividad ordinaria Que la entrada del inversor sea compatible con el control y los objetivos de los socios que permanecen Que la estructura sea sostenible y no concentre demasiada presión financiera en el corto plazo

¿Cómo estructurar el apalancamiento financiero en la compra de participaciones de socios?

Con el objetivo de organizar correctamente el apalancamiento de la operación, conviene seguir este proceso:

  1. Valoración de la participación que se va a adquirir: antes de definir la financiación, hay que determinar el valor de la empresa, el porcentaje que se compra y el precio que se pagará al socio vendedor. Este análisis condiciona el importe total de la operación y permite decidir qué parte puede pagarse al cierre y cuál podría aplazarse o financiarse.
  2. Capacidad de generación de caja: el nivel de deuda asumible dependerá de la capacidad del negocio para generar recursos de forma recurrente. Para determinarla, se analizan aspectos como el EBITDA, la deuda existente, las necesidades de circulante, las inversiones previstas y la estabilidad de los ingresos. El objetivo es evitar que la compra de participaciones limite la operativa diaria de la empresa.
  3. Aportación de los socios compradores: el capital aportado por quienes adquieren las participaciones permite reducir el importe financiado y evitar una deuda excesiva. Además, en operaciones de MBO y sucesión de socios, suele ser un aspecto relevante porque demuestra el compromiso económico de los compradores.
  4. Combinación de fuentes de financiación: en este punto, hay que determinar qué fuentes financieras se utilizarán y en qué medida, pudiendo apoyar la operación en deuda bancaria, deuda privada, deuda mezzanine, capital privado o financiación aplazada del vendedor. La proporción entre cada fuente dependerá del importe de la compra, las garantías disponibles, la capacidad de repago y el grado de control que los socios compradores quieran conservar.
  5. Calendario de pago: además de cerrar la compra, hay que definir cuándo y cómo cobrará el socio vendedor y cómo se devolverá la financiación. En algunos casos, puede pagarse una parte del precio al cierre y aplazar otra parte, de forma que se reparta el esfuerzo financiero y se evite concentrar demasiada presión a corto plazo.
financiacion alternativa para relevo accionarial

Asimismo, este proceso de análisis también determina si la operación de MBO o sucesión puede ser financiable. Normalmente, será así cuando el precio de compra esté justificado, la empresa genere caja de forma recurrente, los compradores puedan aportar recursos propios, exista un acuerdo claro con el socio vendedor y el repago sea compatible con la actividad ordinaria de la empresa.

Si estás valorando una operación de MBO, una salida de socios o una reorganización accionarial, en Capital Privado MB podemos analizar la viabilidad financiera de la operación y estudiar qué estructura de financiación alternativa puede encajar mejor con el importe, los plazos y la capacidad de caja de la empresa.

Preguntas frecuentes sobre financiación alternativa para MBO y sucesión de socios

¿Puede financiarse un MBO sin que el equipo directivo aporte todo el capital?

Sí, de hecho es frecuente que el equipo directivo aporte una parte del precio y el resto se estructure mediante financiación bancaria, deuda privada, deuda mezzanine, capital privado o pago aplazado al vendedor. La aportación de los directivos ayuda a alinear los intereses, pero no tiene por qué cubrir por sí sola todo el importe de adquisición.

¿Qué ocurre si un socio quiere vender y la empresa no tiene liquidez suficiente?

Si la empresa no puede pagar la salida de un socio solo con caja propia, puede estructurarse una compra financiada de sus participaciones, combinando aportaciones de los socios que permanecen, deuda privada, financiación bancaria, deuda mezzanine, entrada de capital privado y pago aplazado al vendedor. Así, la empresa evita asumir todo el desembolso de forma inmediata.

¿Es recomendable financiar la salida de un socio con caja de la empresa?

Depende de la situación financiera de la compañía. Utilizar caja propia puede ser viable si no afecta al circulante, la inversión o el crecimiento. Sin embargo, cuando el desembolso es elevado, conviene valorar la incorporación de financiación externa para evitar que la operación societaria debilite la actividad ordinaria.

¿Qué papel tiene el vendedor en la financiación de la operación?

El socio vendedor puede facilitar la operación aceptando un pago aplazado, también conocido como financiación al vendedor o vendor loan. Así, se reduce el importe que debe pagarse al cierre y la compra se estructura con menor presión financiera inicial.

¿Qué tipo de empresas pueden acceder a financiación alternativa para una operación MBO?

Suelen ser empresas con actividad consolidada, generación recurrente de caja, un nivel de endeudamiento asumible y una operación accionarial bien definida. También es importante que exista un equipo comprador con capacidad de aportación y un acuerdo claro sobre el precio, los plazos y la salida del vendedor.

CEO at  – Web

Soy Alejandro Melero García, CEO de Capital Privado MB, una empresa de capital privado con más de 15 años de experiencia en el sector. Mi misión es proporcionar financiación flexible a empresas y particulares que buscan soluciones rápidas y seguras, sin depender de las restricciones del sistema bancario tradicional.