Un instrumento financiero es un contrato monetario entre dos partes y representa, para una de las partes (el comprador), un activo, y para la otra (el vendedor), un pasivo.

El contrato se basa en la compra y venta del instrumento o producto financiero. La parte que lo adquiere tendrá un activo financiero. Por lo tanto, la parte que lo vende es quien asume el pasivo financiero. Por otro lado, el activo financiero da a su comprador el derecho a recibir ingresos futuros por parte del vendedor. Asimismo, el pasivo financiero obliga al vendedor del producto financiero a cumplir estos pagos.

Este tipo de contratos son muy importantes para el crecimiento de la economía. Como fuente de financiación para el vendedor, y como fuente de rentabilidad para una inversión, para el comprador.

Características de un instrumento financiero

Entre las características distintivas de los instrumentos financieros encontramos:

  • Liquidez: es la habilidad del activo financiero de convertirse en efectivo lo más rápidamente posible y sin perder valor.
  • Riesgo: se determina tanto por la garantía ofrecida por el vendedor para cumplir su obligación de pago como por el plazo de vencimiento del contrato. A mayor vencimiento, mayor será el riesgo. Naturalmente, menos garantías por parte del vendedor implicarán también un mayor riesgo para el comprador del activo.
  • Rentabilidad: toda compra de un activo financiero implica un riesgo. La rentabilidad es la contraposición y compensación a este riesgo asumido. Por lo tanto, cuanto mayor sea el riesgo, mayor rentabilidad exigirá el inversor.

Tipos de instrumentos financieros

Instrumentos financieros complejos

Los instrumentos financieros se distinguen en dos grupos: complejos y no complejos. Los instrumentos no complejos son tanto los de renta variable como los de renta fija. Cuando se habla de instrumentos complejos, se hace referencia a derivados financieros, veámoslos en detalle a continuación:

  • Futuros financieros: se trata de contratos financieros en los que se acuerda de antemano el intercambio de un determinado activo financiero en una fecha futura y a un precio establecido.
  • Fondos de cobertura: los hedge funds se realizan con el capital reunido por un número determinado de inversores, por lo tanto, esta inversión opera bajo la premisa de un colectivo. Generalmente, las que invierten en fondos de cobertura tradicionales son grandes instituciones, especialmente porque estos instrumentos manejan grandes cantidades de capital, a menudo inaccesibles para el inversor individual. 
  • CFDs: los contratos por diferencia permiten operar en diferentes mercados, incluyendo los de acciones, forex,  índices y materias primas. Los CFDs son productos apalancados, por lo que el inversor solamente necesitará una fracción del valor total de su operación para abrir una posición. 
  • Warrants: el warrant es un valor negociable que otorga el derecho para adquirir un activo subyacente con un precio fijo y en una fecha específica. Los warrants dejan  al titular la opción de llegar a vencimiento de contrato sin realizar la transacción y minimizar las pérdidas cuando el mercado no sea favorable.
  • Turbos: los turbos convencionales son una tipología de warrant, pero con la diferencia que no son susceptibles al paso del tiempo. Por otro lado, los turbos pueden vencer anticipadamente si el mercado subyacente evoluciona de forma desfavorable y alcanza el nivel máximo de pérdidas preestablecido.
Rendimiento sobre el capital inmobiliario

Instrumentos financieros no complejos

Para poder manejar los instrumentos financieros no complejos no se necesita tener un conocimiento muy profundo de los mercados. En algunas circunstancias, será necesaria solamente una inversión inicial y que designes a alguien que opere en tu lugar.

Se incluyen entre los instrumentos financieros no complejos los valores de renta variable, los valores de deuda y algunos tipos de fondos de inversión.

  • Los valores de renta variable hacen referencia a acciones de empresas.
  • Los valores de deuda incluyen bonos gubernamentales (deuda pública) y societarios (deuda privada). Los valores de deuda también pueden referirse a acciones preferentes y valores garantizados, como las obligaciones de deuda garantizada (CDO).
  • Los fondos de inversión comprenden fondos de cobertura y fondos mutuos. Estas herramientas permiten que sean varios los inversores que puedan agrupar su dinero y dejarlo a cargo de un especialista o sociedad que lo administre: el gestor del fondo. Por lo general, será el gestor del fondo quien se encargará de tomar las decisiones en nombre de los inversores.

¿Quieres conocer más sobre el mundo financiero? Desde Capital Privado MB te ofrecemos asesoramiento financiero para la economía familiar y de empresa.