A menudo, muchas personas tienen dificultades para poder llegar a fin de mes, debido a la acumulación de préstamos activos. En otras palabras, hay personas que tienen que pagar mensualidades extremadamente elevadas porque tienen diferentes préstamos a devolver a la vez. Esto hace que se produzca una situación en la que el pez se muerde la cola: no pueden pagar los préstamos que deben, pero tampoco pedir más dinero para hacer frente a los mismos, ya que cualquier entidad bancaria tradicional rechazará su solicitud por no pasar el estudio de viabilidad.

Ante esta situación, una de las pocas alternativas factibles es refinanciar un préstamo. Pero, ¿en qué consiste y cuáles son las condiciones para poder hacerlo? Te lo contamos todo a continuación.

¿En qué consiste refinanciar un préstamo?

La refinanciación de un préstamo o la refinanciación de deudas, es una forma de poder reestructurar todas las deudas que tiene una persona acumuladas, para poder así hacer frente al pago de las mismas de forma cómoda. 

Esta puede ser la mejor solución para evitar entrar en un fichero de morosos como ASNEF o Rai y, evidentemente, para solucionar tus problemas de liquidez y volver a tener una buena salud económico financiera. 

Cómo refinanciar un préstamo

Vamos con el kit de la cuestión. ¿Cuál es la forma para poder refinanciar un préstamo? ¿Existe alguna forma eficaz de poder refinanciar mis deudas? Bien, la verdad es que existen tres formas diferentes para poder subsanar este problema, en función de la situación en la que te encuentres:

Novación

La primera opción que existe es la novación. Este proceso consiste en intentar renegociar con la entidad financiera que te concedió el préstamo, las condiciones del mismo. Lógicamente, esto solo se puede llevar a cabo si la entidad en cuestión está abierta y dispuesta a renegociar contigo. Por desgracia, muchas veces eso no es así, y más aún si se acumulan varios préstamos y existe una evidente falta de liquidez. En caso de que el banco acceda, lo usual es que se alargue el plazo para devolver el capital prestado, reduciendo así el importe de las cuotas mensuales

La principal problemática reside en que, los intereses serán más elevados porque la vida del préstamo habrá aumentado y, en caso de tener más deudas, tu situación económica no mejorará en exceso.

Subrogación

Esta opción es la menos habitual de las tres. En este caso, y si tu entidad bancaria no está dispuesta a negociar, se intenta hacer un cambio de banco. La idea es que este asuma tus deudas y puedas mejorar las condiciones de tu préstamo con el mismo. 

Reunificación

La reunificación de deudas suele ser la opción más rentable en este tipo de casos. Básicamente, consiste en conseguir un préstamo por una cantidad que te permita poder amortizar todos y cada uno de los préstamos que tienes activos. Así, podrás pagar todo lo que debes y quedarte con un único préstamo que tendrá mejores condiciones para tí. 

Lo más común es que, con la reunificación, consigas alargar el plazo de devolución del capital, reducir el importe de las cuotas y/o los intereses. 

No obstante, la principal problemática reside en que las entidades financieras tradicionales como los bancos, rechazarán tu solicitud de préstamo porque, precisamente, tienes demasiadas deudas activas y tu perfil se considerará de riesgo por alta posibilidad de impago. Entonces, ¿cuál es la solución? La respuesta es simple: la financiación privada.

Préstamos de capital privado para reunificar deudas

El capital privado se caracteriza por ofrecer liquidez a aquellas personas cuyas solicitudes se han visto denegadas por los bancos, pero necesitan disponer de dinero para mejorar su situación financiera actual.

En Capital Privado MB, disponemos de una infraestructura que nos permite analizar todas y cada una de las solicitudes que recibimos por parte de nuestros clientes, y hacer un estudio de solvencia para determinar la viabilidad de los mismos. Una de las principales ventajas que ofrecemos, es que damos financiación incluso a aquellos perfiles que las entidades bancarias tradicionales han rechazado, a cambio de unos intereses ligeramente superiores. Queremos ser parte de la solución, no agravar el problema, por lo que solo ofreceremos financiación a aquellas personas cuya situación económica pueda revertirse.

Ventajas de los préstamos para refinanciar deudas

Como has podido ver, la principal ventaja de contratar un préstamo para refinanciar tus deudas es la de poder pagar de golpe todos los préstamos activos, y centrarte únicamente en devolver una única deuda. No obstante, son muchas más las ventajas del mismo, como:

  • Obtener una solución casi inmediata a tus problemas de crédito, pudiendo pagar de forma urgente los compromisos económicos que tengas.
  • Estabilizar tu situación económico financiera: aunque puedas llegar a pagar más intereses al final de la vida del préstamo, este te permite poder vivir mes a mes sin problemas.
  • Flexibilidad: podrás diseñar tu propio plan de devolución del préstamo y conseguir financiación a pesar de que una entidad bancaria tradicional rechace tu solicitud. 

Refinanciar préstamos ahora es posible gracias a los préstamos de capital privado para la reunificación de deudas. Olvídate de no llegar a fin de mes y empieza a cambiar tu futuro ahora. Y tú, ¿a qué estás esperando?